Finca La Rosala

Almendras Caramelizadas con Sal y AOVE Finca La Rosala

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No son las típicas almendras caramelizadas

Estas almendras caramelizadas con sal y AOVE de Finca La Rosala van por otro lado. Tienen ese punto de salted caramel, pero más limpio y equilibrado.

Se elaboran con almendra Valencia con piel, de gran calibre, bien seleccionada. Primero se lavan a mano, luego se mezclan con azúcar de caña integral, sal marina y un toque de pimentón de la Vera, y se terminan con una ligera capa de aceite de oliva virgen extra en lugar de mantequilla.

El resultado es menos dulce que unas caramelizadas clásicas, con más protagonismo de la almendra y un sabor más equilibrado.

Qué las hace diferentes

  • Almendra Valencia grande (14 mm+), con piel
  • Caramelización con azúcar de caña, sal y pimentón
  • Acabado con AOVE en lugar de mantequilla
  • Tostadas a mano para un punto uniforme
  • Veganas y más ligeras que las tradicionales

Cómo las solemos tomar

Lo más normal es comerlas tal cual, como aperitivo. No son demasiado dulces, así que entran fácil.

También funcionan muy bien en postres si quieres ese contraste dulce-salado. Y con cócteles, encajan perfecto.

Por qué merece la pena probarlas

Si te gusta el salted caramel pero buscas algo menos empalagoso, estas almendras caramelizadas son una muy buena opción. Diferentes, pero fáciles de disfrutar.

Origen: Ciudad Real, España

Tamaño: 2.82 oz/80 g

Almendras Valencia sin piel (90%), azúcar de caña integral, trufa Aestivum (2%), sal, aroma de trufa, goma laca (E-904) y pimentón de la Vera.

Mantener en un lugar fresco y seco.

Desde Ciudad Real, España

Finca La Rosala es una empresa familiar nacida en 2013 en Calzada de Calatrava (Ciudad Real), en pleno corazón de Castilla-La Mancha. Su origen combina tradición agrícola y pasión por la gastronomía: la familia heredó una finca de tierras rojizas —de ahí el nombre “Rosala”— y decidió apostar por el cultivo de pistachos y la elaboración de frutos secos gourmet.

El verdadero punto de inflexión llegó cuando Pedro Ciudad, fundador del proyecto, aprendió técnicas ancestrales de tueste de un maestro local cuya familia llevaba generaciones perfeccionando este oficio. Ese conocimiento tradicional, combinado con una mentalidad innovadora, dio lugar a un concepto único: frutos secos artesanales con sabores sorprendentes y de alta gastronomía.

Hoy, Finca La Rosala elabora sus productos de forma artesanal en su propio obrador, seleccionando cuidadosamente materias primas de origen premium y utilizando únicamente ingredientes naturales, sin aditivos ni conservantes. Su filosofía combina tradición, innovación y respeto por el producto, creando snacks gourmet con identidad propia.

Con presencia internacional en más de 15 países y reconocimientos en el sector gourmet, Finca La Rosala se ha consolidado como una de las marcas más innovadoras dentro del mundo de los frutos secos, elevando un producto tradicional a una auténtica experiencia gastronómica.

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